martes, 26 de julio de 2011

Por una comida más sana

IDEAL | GRANADA
Investigadores andaluces han logrado eliminar los compuestos tóxicos en los productos agrarios para consumo humano y animal 
Un equipo de científicos de la Universidad de Córdoba ha diseñado nuevas metodologías para el control de contaminantes químicos en alimentos para simplificar y hacer «más ecológicos los procesos utilizados hasta el momento». Bajo el título ‘Tecnologías emergentes en análisis agroalimentario basadas en la química sostenible’, este proyecto de excelencia ha contado con un incentivo de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía de 205.000 euros, que ha permitido el desarrollo de disolventes alternativos a los convencionales, logrando reducir costes de acuerdo con parámetros ambientales más respetuosos, además de asegurar su calidad y la ausencia de elementos tóxicos para los humanos y los animales.


Cuidar el medio ambiente

Uno de los principales objetivos de este grupo de investigadores, dirigido por Soledad Rubio, es el diseño y síntesis de disolventes llamados supramoleculares, es decir, líquidos constituidos por agregados de moléculas compatibles con el medio ambiente.

«Los disolventes convencionales denominados orgánicos son muy tóxicos y volátiles; de hecho la Comisión Europea estima que el 35 por ciento de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles a la atmósfera proceden del uso de esos disolventes, los cuales se utilizan en grandes cantidades en la industria y los laboratorios químicos», explicó Rubio.

La capacidad de los disolventes supramoleculares para extraer de forma eficaz una gran variedad de contaminantes en productos agroalimentarios permitió a la Universidad de Córdoba desarrollar tratamientos genéricos que pueden aplicarse a múltiples muestras y contaminantes. De esta forma, se simplifica el proceso de control de calidad de los alimentos, además de reducir el tiempo y costes a los laboratorios.

Patente en proceso

Asimismo, explicó que el tratamiento es compatible con cualquier sistema de detección, también con los métodos utilizados para medidas de campo y comercializados por una gran variedad de empresas. De ahí que, el grupo esté desarrollando una patente de este proceso y dos empresas, la estadounidense Abraxis y la húngara Softflow, hayan mantenido contactos con la institución docente de Córdoba para la aplicación de los disolventes supramoleculares en combinación con los métodos inmunoquímicos que comercializan.

En el proyecto científico desarrollado por la universidad andaluza, los investigadores desarrollaron metodologías para la detección de micotoxinas, unos tóxicos producidos por hongos que contaminan los productos agrícolas, originan importantes efectos nocivos sobre la salud y causan considerables perjuicios económicos. Según detallan los expertos, «aproximadamente el 25% de las notificaciones recibidas por el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea son provocadas por las micotoxinas».

El grupo científico de la Universidad de Córdoba colabora también desde hace dos años con el Institute for Environmental Studies de Amsterdam en el desarrollo de metodologías para la detección de compuestos perfluorados en alimentos, peces y aves.

No hay comentarios:

Publicar un comentario